Villa de Moya

SUPERFICIE Y SITUACIÓN

Situada e1 el extremo Noroeste de Gran Canaria, el Municipio tiene una superficie de 31,86 kilómetros cuadrados y se encuentra a 29 Kilómetros de Las Palmas de Gran Canaria.

El municipio moyense, o la “Villa Verde” como cariñosamente se le denomina, se encuentra aprisionada por dos profundos barrancos el de Azuaje o de la Virgen y el que lleva su propio nombre, apoyándose por la parte septentrional da hacia el mar, por el levante limita con Arucas, Firgas y Valleseco; por el lado sur linda con los Municipios cumbreros de Artenara y Tejeda, así como una diminuta porción de los Altos de Gáldar, y por el poniente bordea únicamente con el término de Santa Mª de Guía.

El territorio Moyense se distribuye desde la Costa hasta cúpula central de la isla a través de una franja estrecha e irregular franqueada a ambos lados por los barrancos de Azuaje y Moya. A la altura de la Villa, entorno a los 500 metros, estrecha hacia el Oeste para, a continuación, ensancharse un poco, terminando en su confín meridional en una afilada punta.

 

HABITANTES

            8923 Habitantes (31 Diciembre 2000).

 ORIGEN Y SIGNIFICADO DEL NOMBRE

            Algún historiador afirmó, con ligereza indisculpable, que el nombre Moya es vocablo del primitivo lenguaje guanchesco. También lo dijo de Azuaje, Lance y otras localidades, cuya denominación actual consta que fue impuesta por los forasteros que repoblaron la isla, después de la Conquista, que casi acabó con la raza isleña.

Por lo que respecta a moya, podemos asegurar rotundamente que es palabra española por sus cuatro costados.

No sabemos por qué el Regidor Alonso de Herrera, el Doctor Alvaro de La Mata, el escribano Gerónimo Baptista, el capitán Gregorio Trujillo, Diego de Carvajal, Juan de Hospedal, Diego de Zamora, y otros, fundadores de este pueblo lo nombraron villa de Moya. Cuanto sobre esto digamos, no son más que conjeturas. Pero, en las conjeturas, hay, a veces, algo de intuición que, olfatea la verdad, oculta entre tinieblas o envueltas en penumbra.

Moya, es un sorprendente lugar, a igual, distancia de la Cumbre de la Costa, está en la vertebra derecha del Barranco de Moya, es uno de los pueblos más antiguos de Gran Canaria.

Repitamos que estas no son más que sospechas, conjeturas, indicios, más o menos probables. Lo único cierto es que el nombre, Moya, es de procedencia española. Ignoramos los motivos que tuvieron algunos castellanos para dar este nombre a la aldea que, con honores de villa, fundaron sobre un cerro, al borde de un barranco, en un sitio entonces deshabitado, estéril y rocoso, enclavado al sur de fértil y rica comarca que los indígenas llamaban Agunastel.

ANTIGUEDAD DEL MUNICIPIO. -

Cuando esta nuestra isla fue incorporada a Castilla, era célebre en toda la nación la villa de Moya, en el Obispado de Baeza. El nombre de esta villa, que tanta sangre, costó a moros y cristianos lo habían inmortalizado, con sus hazañas, los descendientes del bravo Don Martín, capitán de Don Alfonso el noveno, y el primero de los adalides cristianos que, a escala descubierta, trepó por los muros y penetró en la villa, cuando fue recuperada por los sarracenos.

Para conmemorar perpetuamente esta proeza, que fue grabada en su escudo tomó el Don Martín el apelativo de Moya que, en los días de la Conquista, llevaba muy nobles casas, cuyos solares radicaban en Baeza, Ubeda y Pastrana.

Algunos de los mismos conquistadores de las islas tenían también este apellido. En la lista de estos, que trae Antonio de Viana, en el canto XI de su celebrado poema, aparece Baltazar de Moya, soldado de la Compañía de Hernando de Escalante. Y es posible que algunos de los fundadores de Moya, o usaran de este apellido, o fueran deudos de las ilustres familias que se honraban con él; o, acaso, fueran oriundos de alguna de las poblaciones españolas que aún conservan este nombre.

Tampoco debemos olvidar que don Andrés Cabrera de Gibaja y Castillo, primer marqués de Moya, desde 1.480, era sobrino segundo de los célebres capitanes Hernán García del Castillo y Cristóbal García del Castillo que, sirviendo la Conquista, con armas, criados y caballos a su costa, ganaron, con su lanza, extensos repartimientos de aguas y tierras, en Telde, donde fueron fundadores dé la parroquia, y en Moya, donde aún conservan predios valiosos sus nobles descendientes.

Este primer marqués de Moya, al que los Reyes engrandecieron y honraron con la alcaldía mayor y guarda perpetua de los alcázares y ciudad de Segovia, y con los señoríos de Moya, Chinchón, Brunete, Bayona, Cien Pozuelos, y otros muchos estados era, en aquellos días el más poderoso y autorizado rico del Reino.

La Marquesa, su esposa, dama favorita y camarera mayor de la inmortal Isabel la Católica era cuñada de Herán Peraza, Conde soberano de la Gomera, señor de la isla del Hierro, e hijo de don Diego García de Herrera que tanta parte tuvo en la sumisión de Gran Canaria.

Y muy bien pudo ser que una indicación hecha a los fundadores de Moya, por los déudos poderosos que, en Canarias, tenían los marqueses cortesanos, diera este nombre al nuevo pueblo.

Así halagaban y agradaban a tan novelísimos e influyentes magnates perpetuando, en esta peña, el recuerdo de la gloriosa villa española que daba nombre al título de Castilla con que los parientes v protectores habían sido agraciados.

En el territorio que hoy es de Moya durante los años de la conquista hubo algunos hechos históricos:

1º HECHO HISTÓRICO.- En la Costa de Lairaga perteneciente a este Término            están los bosquecillos tupidos y frondosos en donde fue aprisionado por los soldados de Diego Herrera, la hermosa   Tenesoya Vidina sobrina del Guanarteme de Galdar.

Cuando se iba a bañar, al salir el sol fue conducida a Lanzarote, y bautizada con el nombre de Luisa, luego más tarde se casó con Marciot de Bethencourt de nobilísimo linaje.

2º HECHO HISTÓRICO.- En esta misma costa de Lairaga y en el sitio por donde desemboca en el mar el Barranco de Moya. Recibió Pedro de Vera ( Capitán General de la conquista) al último Rey o Guanarteme de Gran Canaria al que habían aprisionado los soldados que mandaba Alonso Fernández,  por que unos espías descubrieron y denunciaron la escondida cueva donde el jefe isleño         había venido a pasar la noche, atraído por el amor de una indígena y linda mozuela. Con él fueron apresados cuatro nobles, acompañados de sus mejores, y el gran guerreador Maninidra fueron recibidos por Don Pedro de Vera al frente de un lúcido escuadrón,, con honores y cortesías de que eran dignos tan nobles personajes.

3º HECHO HISTÓRICO.- En la selva de laurisilva, encontraba Doramas    un refugio para él y su ejército y desde allí organizaba salidas para atacar a sus conquistadores. Era Doramas un guerrero valiente y genial, por eso lo honraron, en su muerte gloriosa vencedores y vencidos, como el “último de los canarios“, es que con él acabaron y desaparecieron aquella constancia y resistencia invencible, con que un pequeño de hombres lo definen.

Fue Doramas el último señor de la Montaña de Moya, antes de pasar ésto a manos de España.

 ESCUDO.-

Descripción del Blasón:

Decreto de 31 de Mayo de 1.957, por el que se aprueba el escudo heráldico del Municipio de moya.

Primer cuartel: de gules, con montaña de oro, superada de corona antigua del mismo metal y con brazo que trata de alcanzarla, desde la izquierda, de carnación; sobre el todo de la montaña, palmera de sinople con cuatro corazones de gules, destilando sangre; son ambos símbolos los cuarteles de Doramas, concedidos por los Reyes Católicos representando el reinado del caudillo Doranas en aquella montaña y la vinculación a la misma Isla, de Moya y su término, con toda la historia Aborigen.

Segundo Cuartel: El segundo sinople, símbolo de la Agricultura, se refiere al Marquesado de Moya, otorgado por Enrique IV de Castilla, el 4 de Julio de 1.880, a Don Andrés Cabrera y a su mujer Dª Beatriz de Bobadilla, por lo que el referido cuartel lleva el canto de oro, dos cabras de sable, pasantes, puestas en palo.

Tercer Cuartel: Palio o capa en punta de oro por la riqueza y la soberanía, con moral de sinople- por la penennidad de sus bosques- acompañado de tres rosas de gules con hojas de sinople y centro de oro. Este cuartel significa la continuación de la Historia de Moya, bajo los repartos de las datas y de la Montaña de Doramas, la presencia de moya en la independencia española y el nacimiento en Moya del “Cantor del Atlántico”, autor de “Las Rosas de Hércules”,  el máximo poeta de las islas, Tomás Morales Castellano en el abismo, el castillo de castilla, por la incorporación, usado por la Villa hasta ahora, y en el fondo, el nombre de Doramas.

Al Timbre: Coronel de la Provincia de Las Palmas de Gran Canaria.

Adornos Exteriores: Acompañados de dragos y una rama de laurel, entrelazados, en recuerdo de los antiguos bosques que cubrían su extensión y el lema, alusivo a ello, en cinta de oro-. "Dragos y Laurel hacen su fama”, nombre también de dos barrios de Moya.